Durante la Segunda Guerra Mundial, un escuadrón de JU-88 alemanes derriba un avión comercial frente a la costa de Cedeira. No hay supervivientes.

Entre los pasajeros aparece un nombre ilustre, Leslie Howard. Se habla de que era judío, de que era un propagandista antinazi, o de que era un galán de la industria de Hollywood, pero a menudo, la historia se escribe con fragmentos de lo que ya fue olvidado.

Este es el relato de la historia que pudo ser, o quizás no, la travesía del último viaje de Leslie Howard.

Trailer

Sinopsis

El 1 de junio de 1943 se produjo un incidente aéreo frente a la costa de Galicia. El vuelo 777, un avión comercial que cubría la línea Lisboa-Bristol, fue atacado por cazas alemanes. El avión resultó abatido, cayó al mar y ninguno de sus ocupantes sobrevivió. Fue un incidente propio de la Segunda Guerra Mundial, pero no un suceso más. Tuvo una especial repercusión y aún hoy se especula con las razones que lo motivaron. Entre los pasajeros de este avión, viajaban Tyrrel Milmay Shervington (jefe del servicio secreto en Lisboa y director de la Shell), Wilfrid B. Israel (director de la Agencia Judía en Londres), Ivan James Sharp (encargado de una misión de compra de wolframio), así como el célebre actor inglés Leslie Howard.
El viaje de Leslie es un documental que propone una investigación sobre los detalles de aquel suceso. Leslie Howard se encontró con la muerte cuando regresaba a su Londres natal después de pronunciar una serie de conferencias en Lisboa y Madrid. Unas horas antes de coger el avión, cenó en Lisboa con su asistente, Alfred T. Chenhalls, y con su prima, Helen Girvin Balfour Gerassi. Helen se quedó con la impresión de que, al margen de sus trabajos de conferenciante y actor, Leslie ocultaba algo.

Existen diversas teorías sobre los verdaderos motivos de su visita a España, los cuales podrían haber sido determinantes para desencadenar el ataque alemán que impidió su vuelta a casa. ¿Estaba envuelto Leslie en una misión secreta, que consistía en transmitir a Franco una petición de neutralidad en la Segunda Guerra Mundial? Su antiguo amor, la actriz española Conchita Montenegro, pudo actuar como nexo de unión entre el actor inglés y el director, al estar conectada estrechamente con jerarcas falangistas. ¿Pudo ser que su amigo y representante Alfred T. Chenhalls fuese confundido con Churchill en el aeropuerto de Lisboa, al ser ambos muy semejantes físicamente? ¿Conformaba el avión un objetivo interesante simplemente por todas las personalidades que viajaban a bordo? ¿O fue realmente un accidente?

Para responder a estas preguntas cobran especial importancia los últimos días de Leslie Howard, quien se convierte en la estrella de su propia historia. Acompañándolo en su peculiar viaje aparece un reparto de personajes secundarios no menos estelar: además de Conchita Montenegro, participan célebres actores de Hollywood como Humphrey Bogart, Bette Davis, Ingrid Bergman o Clark Gable. También Franco está en el reparto  de este documental, que mezcla cine, política, acción e intriga. No es el único dirigente con un papel destacado. Junto a él están el premier británico, Winston Churchill, el dictador alemán Adolf Hitler y el ministro Joseph Goebbels. El viaje de Leslie reúne por primera vez a este singular elenco y lo hace posible gracias al empleo de películas, noticiarios, documentales y publicidad de la época, recurriendo al remontaje para hilar un relato que, a modo de collage, es narrado por sus propios protagonistas.


El viaje de Leslie busca respuestas al misterio en torno a la muerte de Leslie Howard, adentrándose en una historia de intriga y glamour. A menudo, la historia se escribe con fragmentos de lo que ya fue olvidado. Este es el relato de la historia que pudo estar, o quizás no, tras último viaje de Leslie Howard.

Ficha Técnica

Título: A Viaxe de Leslie

Tipo: Documental

Duración:

versión largometraje, 75’

versión televisión, 57

Formato: 16:9

Productora: Portocabo

Distribución: Ximena Losada

Dirección y Montaje: Marcos Nine

Producción Ejecutiva: Pepe Coira

Idea Original: Daniela Arias

Guión: Pepe Coira, Daniela Arias, Marcos Nine

Producido por: Alfonso Blanco

Postproducción y Diseño gráfico: Fran X. Rodríguez

Sonido: Roi Gil

Voz en off: Carolina Vázquez

Documentación: Daniela Arias, Manuel López-Benito

Coordinación de producción: Pablo Silva

El Director

Marcos Nine (Hannover 1977) – Biofilmografía

Cineasta y guionista que centra su trabajo en los campos del documental y la experimentación. Inicia su carrera en 2001 como guionista de series de televisión como “Mareas Vivas” y “Terra de Miranda” hasta que en 2003 se inicia como director de documentales con “Carcamáns” sobre la catástrofe del Prestige en la ría de Arousa. A partir de ese momento comienza a desarrollar su carrera como director en la cual destaca fundamentalmente por el uso e incorporación a sus películas de materiales preexistentes ya sean material fílmico o material estático a partir de los cuales desarrolla nuevos discursos. Autor de más de una docena de títulos, algunos de ellos como “JEDN” (2006) o “Radiografía dun autor de tebeos” (2010) pudieron verse en distintos Institutos Cervantes de todo el mundo como Sao Paulo, Nueva York, Estambul, Nápoles o Manchester además de en Festivales como Silver Docs, SIFF de Seatle o el Festival de Málaga. Su nombre está vinculado al Novo Cinema Galego, etiqueta que agrupa a una serie de autores gallegos que se caracterizan por creaciones rupturistas con la lógica de la producción audiovisual convencional. Su primer largometraje, “La Brecha” (2012) se estrenó en el prestigioso Festival de Cine Independiente de Buenos Aires, BAFICI, “A viaxe de Leslie” (2014) es su segundo largometraje.

Notas de dirección

Cuando me ofrecieron dirigir un proyecto titulado “A viaxe de Leslie” había una premisa: Estamos hablando de un acontecimiento histórico. Esta premisa tenía que ver con la trágica muerte de Leslie Howard, que perdía la vida en un ataque aéreo y que nunca se llegó a saber si fue intencionado o si se trató por el contrario de un accidente. Sabíamos desde el inicio que nos íbamos a mover en un terreno especulativo y que centrándonos en ese hecho en concreto no podríamos ofrecer al espectador más que el desarrollo de determinadas hipótesis que giran alrededor de ese ataque de los nazis al avión en el que viajaba Leslie Howard. Por tanto, la idea era clara, el relato histórico no nos conduciría nunca a una resolución concreta así que lo que El viaje de Leslie debería ofrecer al espectador era el disfrute de ese relato. Con ese punto de partida y el argumento previamente escrito por Daniela Arias-Andreu y Pepe Coira, el proyecto apuntaba ya a una especie de “viaje del héroe”, su ascenso y su caída, aunque  acompañado de cierto aire detectivesco, pensando en ir siguiendo pistas y formulando hipótesis sobre lo que pudo haber pasado con ese avión y los distintos porqués.
Desde mi óptica, en un punto inicial la narración del relato tiene una importancia relativa. Me centro más en pensar con qué tipo de materiales quiero contar el relato y no en el relato en sí mismo. Y en este caso me encontraba en una disyuntiva. Por un lado sabía que podía contar con algunos films protagonizados por Leslie Howard y que probablemente esos films serían las únicas imágenes de Leslie Howard a las que podría acceder del actor. Imágenes de ficción, en las que Leslie Howard no sería Leslie Howard sino que interpretaría a un determinado personaje. Por otro lado está la complejidad de tener que hacer un relato sobre el pasado desde el presente, que siempre condiciona el discurso. Hablar del pasado implica hacer alusiones a acontecimientos que en muchos casos no se pueden contar con  imágenes, con lo cual necesitas una narración que explique esos acontecimientos o de algún otro tipo de recurso, como entrevistas, para poder armar un relato. La inclusión de ese tipo de recursos implica que el relato deja de ser “contemplado” para ser “escuchado”, y existen enormes diferencias entre que puedas “ver” algo y que alguien te lo “cuente”.
Atendiendo a esto lo primero que hice fue ponerme a ver los films de Leslie Howard buscando planos, diálogos, secuencias que sacadas de contexto encajasen dentro del argumento que había escrito y comenzar a remontarlas. Fue un primer paso pero pese a que las secuencias no estaban bien hiladas ni existía una “continuidad” entre las mismas ya se dejaba intuir que teníamos algo. Teníamos un protagonista que podría tener presencia en una parte importante de la película y que gran parte del interés de lo que íbamos a contar pasaba por ese protagonista. En ese momento, el ataque aéreo empezó a perder cierto peso y Leslie ganó presencia y protagonismo.
El siguiente paso fue dotar a esas secuencias remontadas de films de Leslie Howard de un nuevo contexto. Uno de los grandes atractivos del argumento es el momento histórico que le toca vivir a Leslie Howard. Vive en el período de entreguerras, es combatiente en la I Guerra Mundial y ve cómo su hijo combate en la II Guerra Mundial, pasa por Broadway, vive la época dorada de Hollywood, el nacimiento de los estudios, etc Todo ese contexto histórico hace que un espectador pueda entender y empatizar con la figura de Leslie.
Y en el momento en que aquellas primeras secuencias descontextualizadas se incorporaron a un nuevo contexto la película comenzó a cobrar sentido. Empecé a pensar en la idea de “historia” y en la parte mutable de la historia. Pensaba en lo que dicía Ryszard Kapuscinski sobre los medios de comunicación y que existía una “realidad” y una “realidad proyectada a través de los medios” y que de alguna forma nuestra película era en sí misma un nuevo relato histórico creado a partir de pequeños fragmentos de “realidades proyectadas”.
Después de visualizar un montaje previo de unos 40 min en Portocabo decidimos que esa era la película y que aquel proyecto de documental que hablaba de la muerte de Leslie Howard pasaba a ser en aquel momento un film de remontaje donde a través de la vida de Leslie Howard hacíamos nuestro propio viaje por la historia reciente de Europa y de los inicios de la industria cinematográfica estadounidense.
El reto en aquel momento era conseguir hacer un film con la limitación de usar solamente material de archivo y que el film pudiese emular lo que era una película clásica de la década de los 30 o 40. Normalmente los films de remontaje tienen la característica, debido al material, de estar excesivamente fragmentados, y yo quería evitar eso a toda costa en la medida de lo posible. El film debería estar narrado en 3 actos, contar con protagonistas y antagonistas, usar recursos propios de la época como los fundidos encadenados o la voz en off y conseguir ser una unidad narrativa en sí mismo aunque estuviese compuesto por cientos de materiales distintos, de distintas fuentes y de años diferentes.
Entre Daniela Arias-Andreu y Manuel López-Benito comenzaron una ardua búsqueda de imágenes intentando encontrar documentos de época que pudiesen servir a nuestro propósito y después de varios meses, no sé cuantos pudieron ser, la película estaba completa y tenía una forma definida.
Al final cuando tuve que escribir la voz en off que guiaría el relato en lo primero que pensé fue en lo vulnerable que es nuestra memoria y por tanto nuestros propios relatos sobre la historia y que a medida que la memoria se desvanece vamos completando la “historia” con pedacitos de ficción que representan lo que un día pudo ser pero que también es posible que nunca haya sido. De este modo todas las hipótesis que se crearon alrededor de la muerte de Leslie Howard son parte de eso que ya no sabemos, que puede ser real, que puede ser ficción y que en el fondo son parte de la vida de un hombre que tenía como profesión ser actor, meterse en la piel de distintos personajes.
El viaje de Leslie pasó a ser un film con un enorme componente lúdico en el cual todos los que participamos en él nos dedicamos a jugar con la historia, a mezclar ficción y realidad, y al mismo tiempo es también una invitación a jugar a todo aquel que quiera verlo.

La Productora

Portocabo es una productora nacida en 2010, con una clara vocación internacional. Las producciones de Portocabo van dirigidas al mercado gallego, español e internacional, especialmente en dos líneas:

Ficción

Entre las últimas producciones de Portocabo destacan The Avatars (52×23`), una comedia juvenil ambientada en Nueva York pero rodada en Madrid, en inglés y estrenada en Italia; Luci (26×25′), una single camera sitcom para Televisión de Galicia cuyos derechos de adaptación acaban de ser vendidos para el mercado norteamericano; La Revoltosa (26×55′), comedia para TV de Canarias y Gran Nord (26×55′), dramedia para Televisió de Catalunya.

Documental

Galegos no mundo (78×55′) es la serie documental, para Televisión de Galicia, con la que Portocabo se puso en marcha y que, tres años después, sigue en activo.

El viaje de Leslie es nuestro primer largometraje documental.

Con la subvención del

AGADICcor